Autismo mitos y verdades

Autismo generado por vacunas

No hay evidencia que las vacunas causen autismo ni alguna otra vinculación de ellas con el autismo. Alguna vez se popularizó un “estudio” falso llamado el caso Wakefield, en donde vinculaban a la vacuna triple vírica con el trastorno del espectro autista. Pero este es solo uno más de los mitos que encierran las creencias populares sobre el autismo.

Los niños autistas no tienen sentimientos

Los niños con este trastorno simplemente son diferentes en la forma de expresarse o de darse a entender. Pero como todas las demás personas son personas con sentimiento, llenos de afecto y con necesidad también del mismo. Su manera de pedirlo o expresarlo es especial. A veces les costará más que a otras personas y hasta los puede frustrar, pero debemos tener en claro que los sentimientos no son ajenos a ellos.

El autismo es culpa de los padres

Lo típico que a veces se puede llegar a pensar es que, “el niño es malcriado por culpa de los padres”. El niño suele expresarse mediante su comportamiento, al no poder comunicarse fácilmente verbalmente lo hace a través de sus conductas que a veces pueden ser malinterpretadas por los adultos o pensar que son intencionales. Muchas veces éstas conductas son la forma de decir “no quiero”, “esto no me gusta”, “me esta molestando esto” y se les puede dar equivocadamente un calificativo de malcriado, mal educado por los padres, etc.

El autismo es una enfermedad

Una enfermedad es una afección al estado de salud, es una alteración de la salud en sí. El autismo NO lo es¡ El autismo es un TRASTORNO. El trastorno puede considerase como un conjunto de acciones, síntomas y comportamientos. A veces esta relacionado con patologías mentales. Otra de las cosas es que se asocia con a alteraciones de algunos procesos cognitivos y afectivos del desarrollo, siendo evidente una diferencia significativa con los grupos sociales mayoritarios donde se incluye la persona.

Los autistas son agresivos

Volvemos al punto que los niños autista se expresan de formas diferentes a su vez su forma de comprender el mundo y a los demás también. Dichas formas diferentes de comprender y expresarse dan cabida muchas veces a frustraciones y por ende resultan en conductas inapropiadas o exaltantes que pueden hacerlos ver como niños violentos o agresivos. Muchas veces también podemos notar estos actos agresivos por detonantes como los son los sensoriales. Al haber colores, sonidos o luces que no son agrado del niño y que por ende provocan el rechazo y su actitud poco inadecuadas o violentas.

 

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